Lineamientos Regionales para la Prevención de Violencia de Género Cometida con el uso de Armas de Fuego en las Américas

Nuestro equipo, desde Transforma MyM, lideró la investigación y co-autoría de esta herramienta de política regional desarrollada en el marco de la Secretaría de Seguridad Multidimensional de la OEA, a través del Programa de Asistencia para el Control de Armas y Municiones (PACAM), con financiamiento de la Unión Europea.

El problema que abordamos

La violencia de género cometida con armas de fuego es una de las crisis de seguridad más urgentes de la región. En América Latina y el Caribe, aproximadamente el 75% de los homicidios se cometen con armas de fuego, y su impacto no es homogéneo: afecta de manera diferenciada y desproporcionada a mujeres, niñas y población LGBTTTIQ+, especialmente en contextos de pobreza, exclusión y desigualdad estructural. A pesar de la magnitud del problema, los marcos normativos sobre armas de fuego rara vez incorporaban una perspectiva de género, y los marcos sobre violencia de género raramente consideraban el papel de las armas.

Nuestro proceso de trabajo

Desarrollamos un proceso de investigación riguroso que incluyó revisión de literatura académica y de organismos internacionales, análisis de datos regionales, y entrevistas a profundidad con personas expertas en control de armas, violencia de género, seguridad pública y derechos humanos. A partir de ese trabajo construimos una propuesta que fue sometida a revisión técnica por organismos especializados de talla internacional, entre ellos UNLIREC, UNIDIR, UNODA, el Instituto Igarapé, Small Arms Survey y la red GENSAC, así como por representantes de los Estados Parte de la CIFTA.

Los enfoques que guiaron nuestra propuesta

El corazón conceptual de los lineamientos descansa en tres enfoques que atraviesan toda la propuesta:

Perspectiva de género. Los lineamientos parten del reconocimiento de que la violencia armada no afecta a todas las personas de la misma manera. Las estructuras de poder basadas en el género — incluyendo normas de masculinidad hegemónica, misoginia y discriminación hacia personas LGBTTTIQ+ — son factores que explican tanto el uso de armas como el perfil de quienes son víctimas. Por eso propusimos que los marcos normativos sobre armas de fuego integren explícitamente causas y consecuencias vinculadas al género.

Interseccionalidad. La propuesta reconoce que el género se cruza con otros marcadores de identidad — edad, etnia, clase social, orientación sexual, situación migratoria, discapacidad, ubicación geográfica — generando vulnerabilidades específicas y diferenciadas. Las intervenciones que no consideran esta complejidad tienden a ser insuficientes o a dejar fuera a las poblaciones más afectadas, como mujeres indígenas, personas en situación de pobreza o migrantes.

Integralidad. La violencia contra las mujeres y personas en situación de vulnerabilidad es estructural y multicausal. Por ello, los lineamientos proponen intervenciones en todos los ámbitos donde esta violencia ocurre — el hogar, el espacio público, el trabajo, el entorno digital — y desde múltiples sectores: seguridad, salud, justicia, educación y sociedad civil.

Lo que propusimos

Los lineamientos se organizan en seis ejes estratégicos que desarrollamos con base en la evidencia recopilada:

En materia de datos estadísticos, propusimos sistemas de registro que desagreguen la información por género, edad, etnia y tipo de arma; que documenten los feminicidios especificando el mecanismo utilizado; y que establezcan protocolos para registrar la presencia de armas en el hogar al momento de recibir denuncias por violencia de género.

En marcos normativos y políticas públicas, recomendamos integrar la perspectiva de género en las regulaciones de porte y tenencia de armas — incluyendo restricciones para personas con antecedentes de violencia, medidas cautelares para el retiro de armas ante órdenes de protección, y evaluaciones de riesgo que consideren el acceso del agresor a armas de fuego.

En atención y reparación a víctimas, propusimos protocolos especializados, refugios y centros de atención integral, acceso a asesoría jurídica gratuita, apoyo psicológico con perspectiva de género, y un enfoque de reparación transformadora que no solo restituya el daño sino que contribuya a desmantelar las desigualdades estructurales que lo originan.

En sensibilización y capacitación, planteamos la formación continua de operadores de justicia, fuerzas de seguridad y personal de control de armas en perspectiva de género e interseccionalidad, así como la incorporación de las masculinidades transformadoras desde la educación primaria como herramienta de prevención.

En investigación, persecución y sanción, recomendamos fortalecer las capacidades forenses y criminalísticas con perspectiva de género, crear puntos focales nacionales de armas de fuego, y establecer canales de denuncia accesibles que permitan reportar violencia de género con uso de armas.

Finalmente, en cooperación internacional, propusimos mecanismos de intercambio de información entre países, fortalecimiento del control fronterizo, y articulación con los marcos internacionales existentes en materia de desarme y control de armas.

Reconocimiento regional

Los Lineamientos fueron aprobados por el Comité Consultivo de la CIFTA en su vigésima cuarta reunión ordinaria celebrada en Washington D.C. en mayo de 2024, e integrados como documentos complementarios de la Convención para uso voluntario de los Estados Parte. Fueron respaldados por la Asamblea General de la OEA el 28 de junio de 2024.

Accede a la publicación completa en este enlace.

Anterior
Anterior

Guía Operativa: Personal de Control Migratorio